lunes, febrero 05, 2007

El PSOE acusa el golpe de la bandera y el himno de España como símbolos de la resistencia cívica a ETA.


Nada cambiará en la política del Gobierno, después de siete protestas masivas, pidiéndole que derrote a – y no dialogue con – ETA. El presidente ha decidido que el clamor, sencillamente, no existe, mientras los subalternos redoblan la campaña contra las víctimas y contra el PP. Diego López Garrido acusa el golpe que para el PSOE ha supuesto la identificación de la resistencia cívica a ETA con la bandera y el himno de España. Tenso, demudado, el portavoz parlamentario ha acusado al PP de "apropiarse de los símbolos nacionales" y ha vuelto a echar mano de la guerra de Irak. Los puntos de vista del PP van de una nueva oferta de Rajoy para un consenso anti-terrorista con el PSOE a la exigencia de Acebes de que se escuche a la calle, donde está –ha dicho– "la verdadera unidad contra ETA".

LD (Agencias) El secretario general del PP, Ángel Acebes, instó al presidente del Gobierno a escuchar "la voz de la calle", que ayer, en referencia a la manifestación convocada por el Foro de Ermua, puso de relieve que "no quiere resignarse al chantaje de ETA y quiere derrotarla" sin negociaciones.

En una rueda de prensa en la sede popular de Génova, Acebes hizo un balance muy positivo de la manifestación, que calificó de "éxito" porque fue "inmensa, cívica y plural".

La "verdadera unidad", subrayó el dirigente del PP, se vio "en la calle", donde estuvieron representadas todas las ideologías, entre ellas las del el PP y del PSOE, según dijo, y foros de todo tipo, "unidos por el mismo deseo de derrotar a ETA" sin negociar con ella.

Tan sólo faltó el Gobierno en la marcha, subrayó Acebes, en la que se lanzó un mensaje "muy claro" de rechazo a la negociación con la banda terrorista.

Sin embargo, afirmó Acebes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sigue "insistiendo" en esa vía "y ya no es que lo diga el PP", añadió, sino que la "inmensa mayoría de los ciudadanos" piensa que el Ejecutivo "no ha puesto punto final" a la posibilidad de dialogar con la organización terrorista.

Por otro lado, Acebes restó importancia al hecho de que sonara el himno nacional al término de la manifestación, lo que supondría una vulneración de un decreto de 1997 que limita su utilización a momentos representativos de la unidad de España.

En respuesta, señaló que lo que sí "debería preocuparnos" es que el Gobierno saque como única conclusión" de la convocatoria de ayer que sonara el himno.
Desde el PSOE, el análisis de la manifestación del Foro de Ermua es muy distinto. El portavoz en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido, ha acusado al PP de "apropiarse" del himno nacional en el final de la manifestación de ayer en Madrid, algo que supone, a su juicio, un "insólito gesto de utilización sectaria y partidista" de un símbolo que es "de todos los españoles".
En rueda de prensa en la sede socialista, aseguró que "no hay precedentes" en la historia de la democracia española de que una manifestación de estas características concluya con el himno nacional. Por tanto, subrayó que "claramente el objetivo era su uso partidario y sectario, algo propio de actitudes autoritarias".
Así, López Garrido se preguntó "hasta donde va a llegar el señor Rajoy en esta escalada de apropiación y de patrimonialización de lo que es de todos". "Se han querido apropiar de la idea de España, se quieren apropiar de la lucha contra el terrorismo, de la bandera y ahora también del himno", apuntó.
En su opinión, este tipo de actitudes son propias de "regímenes autoritarios". "¿Quién ha utilizado en la historia de España los símbolos nacionales apropiándoselos para combatir, en algunas ocasiones, incluso a la mayoría de la población? Todos recordamos tiempos en los que esto se hacía, ya felizmente terminados", se preguntó.
Señaló que al PSOE la hubiera "encantado" que ayer el único grito fuera contra ETA, como ocurrió en la del 13 de enero, "pero no fue así". A su juicio, fue contra el Gobierno y se vio "claramente" que el PP, "que hay que suponer que está por el fin del terrorismo", no lo considera a pesar de eso una prioridad, puesto que "por encima de eso está acabar con el Gobierno, y ese fue el sentido de la manifestación".
El portavoz socialista aseguró que el Gobierno ha dejado "muy claro que con violencia no cabe el diálogo", por lo que el proceso de paz "se ha terminado", ya que el "embrión de diálogo lo rompió ETA" con el atentado de Barajas, cuando "puso de manifiesto que no tenía intención de abandonar la violencia".
Apuntó que ayer se pudieron ver dos formas de enfocar la lucha contra el terrorismo. La primera de ellas tuvo lugar en Bilbao, en una manifestación convocada por el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Blázquez, "a la que asistieron todas las fuerzas políticas a excepción del PP, con los objetivos de la paz y la unidad de todos en la lucha contra ETA".
Para López Garrido, la "antítesis" a ésta fue otra manifestación, "organizada en Madrid por el PP, buscando el beneficio partidista y la utilización contra el Gobierno del fenómeno terrorista". Entre ambas, aseguró que los socialistas prefieran la convocada por Blázquez, a quien le agradeció su "gesto y su compromiso por la paz y la unidad de todos los demócratas contra el terrorismo".
Finalmente, indicó que la lucha contra el terrorismo "no tiene fronteras", al tiempo que recordó que ayer en Irak murieron 130 personas en un ataque terrorista, algo que sucede allí "todos los días, pero sobre lo que nunca se escucha decir nada al PP". "Estos actos terroristas diarios en Irak no le dicen nada al PP y creo que la lucha contra el terrorismo es unitaria y absoluta, de todos contra todos los terrorismos", concluyó.