sábado, octubre 21, 2006

Schumacher, el piloto más sancionado en la historia de la F1.


MONTECARLO.- El alemán Michael Schumacher (Ferrari), el piloto mas sancionado en la historia de la Fórmula Uno, se ha visto de nuevo envuelto en la polémica, al sufrir un sospechoso accidente cuando estaba a punto de finalizar la sesión de clasificación, que ha impedido a Fernando Alonso conseguir el primer puesto en la formación de salida del Gran Premio de Mónaco.
Schumacher, que consiguió su primer mundial en 1994 tras colisionar contra su rival Damon Hill, e intentó conseguir un segundo haciendo lo propio con el canadiense Jacques Villeneuve, dejó atravesado su coche a la salida de la curva de La Rascasse y posteriormente caló el motor de su coche, con lo que todos los pilotos que le seguían han tenido que levantar el pie.
Las críticas a la acción de Schumacher han sido unánimes y sus compañeros de la Asociación de Pilotos de Gran Premio (GPDA) le han pedido que dimita como presidente y Pedro de la Rosa, se ha mostrado dispuesto a abandonar la asociación en caso de que no lo haga por considerar "inadmisible" lo ocurrido.
"Me ha hervido la sangre cuando lo he visto, porque ha molestado a muchos pilotos, incluido Fernando, me he exaltado, había gente luchando por la "pole", entre ellos Fernando. ¿Cómo se le ha podido calar el motor si lleva un sistema anticalado?, ha manifestado De la Rosa, uno de los miembros más activos de la GPDA.
Entre los muchas marcas que atesora Michael Schumacher, como la de siete veces campeón del mundo, mas victoria en Grandes Premios o más 'poles', la menos deseable es la del piloto más sancionado en la historia de la Fórmula 1, ya que no repara en nada a la hora de lograr el triunfo.
Desclasificado del Gran Premio de Gran Bretaña de 1994 por no respetar la bandera negra de exclusión durante la carrera, lo que le acarreó dos pruebas de suspensión.
Ese mismo año lograba su primer título en la última prueba del mundial disputada en el circuito australiano de Adelaida, en una maniobra ejecutada con la frialdad habitual de Michael Schumacher. Lideraba la prueba con pocos segundos de ventaja sobre Damon Hill, cuando Schumacher se salió de la pista, se golpeó con el muro y dañó la suspensión de su Benetton Ford, volvió a la pista, se apartó para que el británico le adelantara y cuando llegaron a la curva le cerró la trayectoria provocando la colisión.
Los dos pilotos se veían obligados a abandonar y Michael Schumacher se proclamaba campeón del mundo con un punto de ventaja sobre Damon Hill, que años después escribiría en un libro "hay dos cosas que diferencian a Michael Schumacher del resto de los pilotos, su talento y su actitud".
Tres años después fue excluido de la clasificación del Mundial de 1997 por tratar de ganar su tercer mundial del mismo modo que el primero, al intentar echar fuera de la pista al canadiense Jacques Villeneuve en el Gran Premio de Europa disputado en el circuito de Jerez.
El incidente terminó ésta vez en el Consejo Mundial de la Federación Internacional del Automóvil, integrado por 24 personas, que estimó en todo caso que el incidente del Gran Premio de Jerez fue deliberadamente causado por Schumacher, pero de una manera "instintiva y no premeditada", solo le excluyeron del mundial de 1997 y no le sancionaron para el de 1998.
Las órdenes de equipo tampoco es que hayan favorecido la imagen de Michael Schumacher. Lo ocurrido en 2002 en el Gran Premio de Austria con la monumental bronca del público que se sintió estafado por la victoria del alemán, cuando la carrera la había dominado el brasileño Rubens Barrichello y la pantomima del podio, cediendo el escalón más alto al suramericano, son episodios que también han dañado la imagen del campeón.